lunes, 17 de junio de 2013
desperdiciando 120
De tanto pensar y pensar sobre que cantidad de valor representa estudiar en el colegio secundario llego a la conclusión que se encuentra determinada porción de gozo y hasta un poco de diversión en la práctica y ejecución de ciertas tareas, resalto la alegría que produce aprobar una materia en períodos de examen (diciembre-marzo) pero también admito la felicidad recibida al no tener que pisar el establecimiento durante las vacaciones gracias a haber estudiado durante el año. Esa sensación la tuve solamente en primer año. Que vago de mierda que soy.
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